SPEED OF SOLITUDE

https://speedofsolitude.com/ es una web desde la que uno de nuestros huéspedes más queridos comparte su pasión por las carreras de larga distancia en solitario, tanto en bicicleta como a pie. Me encanta la idea central: todos necesitamos encontrar nuevas rutinas de soledad al tiempo que tratamos de controlar nuestra vida.

Joachim se alojó por primera vez en micasaenlisboa hace 10 años. Vino solo y curiosamente yo no estaba en casa, así que vino mi amigo Pierre a recibirle. Yo tenía una cierta idea de quien ere porque seguía su blog desde hacía algún tiempo. En él hablaba sobre ciclismo, y sobre el Tour de France que por alguna extraña razón que debe tener que ver con mi padre, es un tema que me apasiona desde niña.

«Mi proyecto Speed of Solitude empezó como un experimento al darme cuenta de lo mucho que disfrutaba corriendo y montando en bici, sobre todo cuando lo hacía solo. Saliendo del fondo del túnel después de haberme sido diagnosticada una rara forma de cáncer en la sangre hace dos años, solía correr y pedalear para mantener el control (o al menos para tener la sensación de que controlaba mi cuerpo;)) Speed of Solitude se convirtió en una especie de cuaderno público en el que compartía mis pensamientos, actividades e ideas alrededor de este tema.

En este momento es más un experimento por el que me fuerzo a leer y a escribir un poco más sobre todo esto, pero como cada día más personas se han ido interesando y conectándose, puede que se convierta en algo mayor en el futuro. Creo que es algo que interesa a mucha gente, especialmente en estos días… Encontrar nuestras nuevas rutinas (de soledad) al tiempo que tratamos de mantener un cierto control sobre nuestras vidas. En cierto modo (especialmente después de leer «Runnin with the mind of Meditation» de Sakyong Mopham Rinpoche) Speed of Solitude es un aprendizaje constante para mi sobre el hecho de estar en el «aquí» y el «ahora», sobre el disfrute de cada milla que corro o pedaleo, y sobre crear rutinas para pensar y escribir sobre todo ello.»

Con los años Joachim volvió muchas veces, solo, con amigos, con su preciosa familia que vimos crecer poco a poco, y fuimos forjando una bonita amistad. Hace algo más de un año nos pusimos al día después de una temporada sin comunicarnos y me contó que había estado enfermo, con un extraño tipo de cáncer en la sangre que le había afectado el corazón. Me quedé helada. Una persona saludable, que hacía ejercicio regularmente, corriendo y montando en bicicleta grandes distancias, se veía confinado a una vida sedentaria.

Me ha hecho muy feliz saber de su recuperación y comprobar que no había perdido su pasión por las largas distancias, que ahora se han convertido en una forma de sanación tanto física como espiritual. Comparto este proyecto desde mi convencimiento de que el ruido está dentro de nosotros, y que prácticas como esta de correr, o caminar por la calle en solitario y en silencio, nos pueden ayudar a alcanzar y abrazar una vida más consciente y saludable.